FOTOGRAFÍA TERAPÉUTICA, PATRIMONIO Y SALUD MENTAL: FOTOGRAFIEMOS LA TORRE DEL SOL 

Eli Pedrosa

El proyecto “Fotografía terapéutica, patrimonio y salud mental: fotografiar la Torre del Sol” realizado por Eli Pedrosa se llevó a cabo dentro del programa Hermes que lidera el Museo de Sant Boi de Llobregat (Barcelona, Cataluña) y en colaboración con la Unidad de Inclusión, Igualdad de Oportunidades y Ocupación del Ayuntamiento de dicho municipio.

El programa Hermes, con casi 20 años de trayectoria, tiene como objetivo acercar el patrimonio histórico y cultural de Sant Boi de Llobregat a distintos colectivos de las clínicas del Parque Sanitario Sant Joan de Déu y del Hospital Benito Menni ubicadas todas ellas en la misma localidad. En las distintas ediciones del programa Hermes se ha utilizado la arteterapia, la musicoterapia y el teatro para acercar temas como la prehistoria, las mujeres y el siglo XVIII entre otros/as usuarios/as con distintas dificultades a nivel de salud mental.

Después de dos años sin realizarse el programa Hermes debido a la pandemia, se retoma en 2022 con una propuesta de Fotografía Terapéutica y participativa para explorar el patrimonio arquitectónico, natural, humano e histórico de la Torre del Sol.

La Torre del Sol es hoy en día un parque municipal de Sant Boi de Llobregat. En la década de los 80 fue adquirido por el consistorio y se rehabilita y adecua la casa residencial del siglo XIX para uso de distintas unidades del Ayuntamiento y el jardín, una extensión verde de 11.000m2 se abre como parque para uso público.

 

Foto 1. Torre del Sol foto archivo fotográfico Sant Boi de Llobregat 

 

El proyecto de Fotografía Terapéutica tenía como objetivos generales conocer y disfrutar del patrimonio arquitectónico y natural de la Torre del Sol, así como mejorar el bienestar de los y las participantes mediante la conexión con la naturaleza, con el patrimonio arquitectónico, con la comunidad participante y la historia local a través de la fotografía. Como objetivos más concretos nos propusimos conocer la fotografía como una herramienta de documentación del presente conectada al pasado y al futuro; trabajar el concepto de ecosistema y de comunidad para fomentar el trabajo en equipo, el sentimiento de pertenencia al grupo así como fomentar las relaciones y la empatía; fomentar la observación de lo que nos rodea y de nosotros/as mismos/as así como, mejorar la capacidad comunicativa a través de la práctica fotográfica, el análisis de las imágenes producidas y la creación de narrativas a partir de éstas.

Se diseñó el proyecto con estos objetivos y la premisa de que se realizaría en tres sesiones de una hora cada sesión las cuales se realizaron durante 3 semanas consecutivas.  Una vez diseñado el proyecto se presentó a las clínicas del Parque Sanitario Sant Joan de Déu, al Hospital Benito Menni y a una asociación que realiza actividades para usuarios con diversidad intelectual.

La propuesta fue gratamente recibida por siete grupos con una amplia diversidad, inscribiéndose a dicho proyecto un total de cuarenta y nueve participantes, treinta mujeres y diecinueve hombres de entre diecisiete y ochenta años.

 

Para dicho proyecto se adquirieron dispositivos móviles con el fin de que todos y todas las participantes tuvieran cámaras similares ya que algunas/os de ellos/as no disponían de dichos dispositivos y no habían hecho uso de ellos ni de sus cámaras con anterioridad. Semanalmente nos reunimos en la Torre del Sol, una hora cada grupo durante tres semanas. Cada grupo estaba formado como máximo por diez participantes acompañados por sus educadores/as de referencia y todas las sesiones fueron facilitadas por Eli Pedrosa.

Foto 2.  Torre Sol 

Se realizaron tres sesiones de una hora cada una, dos de práctica fotográfica y una de visualización y elección de las fotografías.

En la primera sesión se presentó el proyecto a los/as participantes a través de la historia de la Torre del Sol mediante fotografías del archivo fotográfico municipal, y se le propuso el reto de convertirse en fotógrafos y fotógrafas para actualizar dicho archivo realizando fotografías del edificio, de la flora y fauna, así como del patrimonio humano formado por los participantes durante esta experiencia en la Torre del Sol.

Foto 3. participantes con los móviles 

Durante esta sesión, también se introdujo el uso de las cámaras de los dispositivos, y se explicaron algunas técnicas fotográficas como la regla de los tres tercios, el uso de la cuadrícula y del palo selfie-trípode para la realización de las fotografías del edificio. Las explicaciones técnicas se adaptaron en todo momento a cada participante con el fin de potenciar sus capacidades de una forma integradora y en positivo, sin que supusiera para ninguno de ellos/as un motivo de estrés o autovaloración negativa. 

Foto 4.  

En la segunda sesión se mostraron fotografías actuales de la flora y fauna que habita el parque de la Torre del Sol y que fueron realizadas previamente por “La Rutlla” (asociación local). Con la ayuda de estas fotografías pudimos identificar in situ dicha flora y fauna. Además, se explicó cómo realizar fotografías panorámicas y el uso de objetivos para móviles con el fin de realizar fotografías macro de insectos y flores. Tras la explicación técnica se realizó un ejercicio de relajación mediante respiración consciente con el fin de conectar con el medio natural que nos rodeaba y poder realizar una práctica de fotografía contemplativa.

 

Foto 5.  

En esta segunda sesión se introdujo también la técnica del retrato, el uso del disparador así como el uso de la panorámica para crear retratos múltiples y creativos, haciendo protagonistas a los y las participantes mediante la experimentación del uso del retrato y del autorretrato e introduciendo el concepto de patrimonio humano.

 

Foto 6 

En la tercera sesión se visualizaron las fotografías realizadas por cada participante para elegir de manera conjunta y consensuada las mejores fotografías de cada uno/a, de esta manera conseguimos un conjunto de imágenes representativas del patrimonio fotografiado, así como de la diversidad generada por el grupo.

 

Foto 7  

Durante toda la experiencia contamos con un profesional que filmó todo el proceso y entrevistó a las personas educadoras que estuvieron acompañando a cada grupo y participando activamente en la experiencia. El resultado es el documental “Hermes 2022. Fotografiem la Torre del Sol” (https://www.youtube.com/watch?v=QDJ37hvlE9w) que se proyectó en los Cines Can Castellet de Sant Boi en junio de 2022 de manera abierta a todos/as los/as participantes y acompañantes. La proyección del documental que recoge toda la experiencia del proyecto supuso una sesión extra de cierre del proyecto donde todos los grupos pudieron ver el trabajo y experiencia del resto de grupos y participantes. Sin duda fue un cierre estupendo para poner en valor el poder terapéutico de la fotografía y del mismo modo, hacer partícipes a familiares y amigos del trabajo realizado en esta experiencia fotográfica.

Foto 8.  

Tras la realización de las tres sesiones se realizó una reunión de valoración de todo el proyecto en el que participaron los/as educadores/as de cada grupo, la facilitadora del proyecto, al igual que el equipo técnico del Museo de Sant Boi que lideran el programa Hermes.

 

La valoración de los/las participantes y educadores/as en esta primera edición de Fotografía Terapéutica fue muy positiva. El grupo de participantes mostraron un gran interés en el uso de la fotografía, en conocer la técnica y el poder narrativos de las imágenes y manifestaron su interés en ampliar y experimentar con la fotografía en próximas ediciones. Muchas de las personas de este grupo, no disponían de teléfonos móviles ni de cámaras en su día a día, y esta experiencia además de darles la posibilidad de participar en un proyecto comunitario cultural, les ha ayudado a descubrir una nueva actividad que facilita su comunicación y les supone una nueva actividad en su tiempo de ocio.

 

La fotografía terapéutica ha sido un descubrimiento para la mayoría, pero además ha supuesto la exploración de una nueva dinámica de participación para personas que no se sentían preparadas para participar en actividades grupales. Los grupos participantes realizan otras actividades de manera regular y observamos gratamente que la fotografía ayudó a crear un entusiasmo general, pero además fue una experiencia que puso en acción a participantes que no les gusta realizar otras actividades en grupo o individuales y que se muestran pasivos/as ante otras propuestas. Las educadoras y educadores destacaron la adaptación de todas las sesiones a los distintos perfiles lo que desembocó en esta buena predisposición y el entusiasmo de muchas participantes, así como observaron una mejora de su motivación, la autoestima y la valoración de la autoimagen. En otros casos se observó además de esta buena predisposición y motivación, la mejora de la capacidad comunicativa en participantes con diversidad intelectual para quien supone una dificultad la comunicación verbal. Sin duda el uso de la fotografía con el objetivo de documentar lo que nos rodea constituye una gran herramienta terapéutica para el autoconocimiento, el refuerzo identitario y la pertenencia cultural y todo ello, favorece el bienestar de cualquier colectivo que haga uso de la fotografía como herramienta terapéutica. Con este proyecto se inició un ciclo de Fotografía Terapéutica dentro del programa Hermes que este año 2024 llevará a cabo su tercera edición.